Jueves, 18 de Diciembre de 2014
Condecoración a Sentaro Yagi

Desde su Ginoza natal emigró a Bolivia y, desde ahí, a la Argentina, país donde emprendió varios negocios exitosos y en el que aportó generosamente a la colectividad japonesa.

El gobierno japonés condecoró a Sentaro Yagi, a través de una ceremonia realizada el jueves 27 de noviembre, en la residencia del embajador del Japón en la Argentina.
El acto comenzó con la entonación del Himno Nacional argentino y del Japón y, acto seguido, el cónsul Tomoyuki Naganuma expuso que el señor Yagi nació en el pueblo de Ginoza, Okinawa, en 1938, y que llegó a la Argentina en 1960.

También detalló su actuación dentro de la colectividad, la cual lo amerita como merecedor de la distinción.
Yagi san, tal como señaló Naganuma, ocupó distintos cargos dentro de  las instituciones de la colectividad. En 1973 fue el presidente de la comisión cooperadora de la escuela de enseñanza del idioma japonés de la Colonia La Capilla. En 1982  fue elegido presidente de la Asociación Japonesa Florencio Varela y desde 1981 a 1987 fue miembro de la comisión  directiva de la Asociación Japonesa en la Argentina.
El embajador Masashi Mizukami fue quien le otorgó el diploma y la medalla a Yagi san. La denominación de la distinción  en japonés es Kyokujitsutankosyho.
También el presidente de la Federación de las Asociaciones Nikkei en la Argentina, Akira Ikegaki, felicitó al nuevo condecorado, y Yagi, por su parte, agradeció a las autoridades de la representación diplomática y de todas las instituciones de la colectividad que lo apoyaron: FANA, Asociación Japonesa Florencio Varela y Centro Okinawense en la Argentina.
Él mismo se comprometió a seguir aportando sus esfuerzos en beneficio de la colectividad.
Yagi san nació en Ginoza y en 1960 emigró a Bolivia a través del llamado de su padre, quien había emigrado primero a ese país. En 1964 reemigró a la Argentina y, aquí, su primera actividad, por cuenta propia, fue la de floricultor.
En 1968 inauguró en Florencio Varela un comercio de zapatos, actividad que aún continúa con una casa central y tres  sucursales.
Al comienzo de la década de 1980 abrió una agencia de venta de autos, y a los pocos años se expandió a la importación de calzados desde la China, antes de que aparecieran los importadores argentinos.
Sus actividades se fueron diversificando a países vecinos: en 1988, en Iquique, Chile, fundó un negocio de importación de autos usados, y en 1994, en Paraguay, instaló un establecimiento de aserradero de maderas y fábrica de muebles e importación de zapatos.